Una emoción fuerte me llena por poder escribir estas letras, pues representan el fin de una etapa en el proceso de ser profesor, lo cual hace varios años era un sueño inalcanzable, después se transformó en un deseo esperado y hoy se hace realidad.

La reflexión más profunda que puedo hacer en este momento, después de haber tenido la experiencia de mi práctica profesional, es sobre lo que me inspiró y guió en este proceso, el ejemplo, el ejemplo de uno que nos ama tal cual somos, del que no nos pide que cambiemos para amarnos, de aquél a quien, aunque fallamos, sigue dispuesto a enseñarnos con palabras sabias y con actos concretos, el cual hace de su rol de maestro su inspiración y vida, aquél qué se entrego por completo sin considerar el costo por todos, y que lo hizo por amor.

Este ejemplo fue mi inspiración cuando me cansaba y me aburría de mis alumnos, cuando los criticaba, cuando desee están en un curso mejor, y gracias a su ejemplo comencé a amarlos, a aceptarlos tal cual son, y a entregarme por completos por ellos, por mis alumnos, el motivo de mi profesión, así como también El se entrego por completo por amor a nosotros.

A ti Esperanza Grande y Revolucionaria, dedico este trabajo, porque sin ti en este momento no estaría con vida.

Esperanza Libertaria, se tú mi ejemplo de Maestro.