Es probable que a muchos nos les suceda, mas me toco el momento, momento de cuestionar y de decidir.
Talvez lo más simple sea ser llevado por tu circunstancia, talvez sea menos complejo, difícil, e incluso menos doloroso, pero si se me diera a escoger prefiero no ser llevado por la circunstancia, despertar del letargo y buscar lo trascendente.
Si hay algo que deseo hacer es vivir, y dejar de existir, dejar de pasar por este mundo como si lo estuviera soñando, y llenar el cuestionamiento.
El toque amargo de esta situación es que para algunos es doloroso, talvez para mí lo este siendo, y talvez es el reto más difícil que me ha tocado afrontar, aunque siento que más que sea el más difícil (que han habido otros mayores), es diferente, tanto por el momento como las implicancias de las decisiones, lo que lo hace más complejo, pero aunque no se si decidí vivirlo, lo haría, porque comprendo que un paso anterior a la trascendencia es el sumergirse en uno mismo, trabajar en nuestro pasado y presente, pues, me estoy convenciendo que uno en este presente hace su futuro, si me quedo en el letargo construiré para mi futuro circunstancia, mas si me inmerso en mi mismo poder cambiar mi futuro en este presente, afrontando mi pasado y mi circunstancia podré construir la trascendencia que busco.

Habemos muchos que aun creemos en nuestros sueños, que fundamentamos nuestra Fe en nuestra Esperanza Libertaria, la cual nos da la posibilidad de luchar por lo que creemos y librarnos de nuestra circunstancia.

En un tiempo huí de mi destino, en un pronto futuro el destino huirá de mí, porque lo estaré desafiando.